“DESTINO: VÓLEY” Italia con Juan Manuel González

“DESTINO: VÓLEY” Italia con Juan Manuel González

En Comunidad Vóley nos gustan los retos, así que en este “Destino: Vóley” volamos hasta Italia en un momento complicado. Esta semana se ha cancelado la competición y aprovechamos para hablar con Juan Manuel González, “Juanmi”.

Natural de San Bartolomé de la Torre, Juanmi, como le conocen sus compañeros, comenzó a jugar a voleibol “primero por herencia y segundo porque me enamoré de él”, desde entonces ha formado parte de la Concentración Permanente de Palencia, BlueVolley de Verona, Narbonne en Francia, Unicaja Almería y Ushuaïa Ibiza Vóley en la Superliga española. Actualmente juega en Corigliano Rossano, en la A3 italiana.
¿Por qué ha vuelto a Italia?  Por lo “bonita” que es su liga, “aquí se vive el vóley de forma diferente, tiene mucha historia y la decisión de venir aquí es con la intención de ir haciéndome un pequeño hueco.”

¿Cuáles son las mayores diferencias respecto a la competición española?

J.M.: La profesionalidad de todos los clubes. Este año estoy jugando en la tercera liga y aun así todos los equipos son profesionales con algunos jugadores de alto nivel. A parte de la competitividad, puedes ir a casa del último y que te mande con un 3-0 a casa perfectamente.

¿Y lo más parecido?

J.M.: Parecido… Que sigue siendo vóley.

 ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu nueva “casa”?

J.M.: Lo que más me gusta como he dicho es la competitividad y la cultura voleibolista del país. Lo que menos… que no es España jajaja.

¿Qué es lo que más te llamó la atención cuando llegaste?

J.M.: De la ciudad de Corigliano la cercanía de la gente y el acogimiento

Y si echamos la vista atrás, de los países en los que has estado,  ¿en cuál te has sentido más a gusto y por qué?

J.M.: De los países extranjeros en los que he jugado, en el que más a gusto me he sentido ha sido Italia, sobre todo este año, por la acogida y el entendimiento de vóley que tienen aquí. Pero como se está en “casa”, no se está en ningún lado.

 

 ¿Volverías a repetir la experiencia?

J.M.: Por supuesto.

Entonces, ¿hasta cuándo te quedas por tierras extranjeras?

J.M.: El máximo tiempo posible, hasta que pueda seguir exprimiéndome, siempre que las condiciones sean buenas, claro.

Coronavirus y competición

La pasada semana se canceló la competición italiana por el coronavirus, pero Juanmi, desde allí nos informó que, al menos en su región  (al sur del país) y en ese momento, no solo no había alarma sino que la normalidad era total: “por lo general, en el sur, hay calma. No hay nadie con mascarillas y la gente se abraza”

Así que el fin de semana, en cuenta de competir, juegarán un partido amistoso con Geovertical Geosat Lagonegro para no perder el ritmo de competición, a expensas de lo que el lunes se decida respecto a las próximas semanas de competición.

En otra parte del mundo, concretamente en Suiza, donde ya viajamos para presentaros a Pablo Sánchez, también ha habido cancelaciones de eventos y se están tomando medidas preventivas. Pablo nos contaba que los partidos con más de mil personas serán a puerta cerrada, pero que no saben exactamente cómo se gestionará eso ya que de los equipos que se encuentran en playoff tan solo NUC__ y otro dos más cuentan con ese aforo. Sí, que han cambiado los protocolos en los partidos: “ahora no hay saludo inicial, los árbitros pitan, van a sus puestos, los equipos a sus banquillos y comienza el partido; al final tampoco hay saludo. Sí nos han dicho que hay posibilidad de que se pare la competición.”

Selección: de la junior a la absoluta

Antes de irse a Verona, Juanmi formó parte de la Concentración Permanente de Palencia, por ello no es de extrañar que su mejor recuerdo con la selección sea de aquella época: la clasificación para la final del mundial juvenil.

¿Qué puedes contarnos de aquel campeonato?

J.M.: Pensar en los momentos del campeonato me pone los pelos de punta todavía. No solamente por los partidos, sino por el grupo que teníamos fuera de la pista. Estábamos concienciados de lo que queríamos conseguir, no dejábamos que ninguno estuviese fuera de lugar. Una pequeña anécdota es que nos levantamos todos a la vez media hora antes de desayunar para estirar y pasar tiempo juntos sin distracciones y hacer grupo. Eran cosas que niños con 17 años no suelen hacer.

Aunque las anécdotas de aquellos años no acaban ahí: “un verano de competiciones de selección de menores estábamos entrenando en Palencia, como siempre, pero nos quedábamos en una residencia que no era en la que nos alojábamos el resto del año. Ricardo Maldonado había dicho que había video después del entrenamiento de la mañana pero yo no lo escuché, por lo que volví a la residencia (que cabe decir que está bastante lejos del pabellón). Cuando me vi solo allí esperando a que llegasen mis compañeros, sin notar ningún movimiento, se me empezó a descomponer el cuerpo imaginando la que se me venía encima – cuenta entre risas-. En ese momento lo pasé realmente mal, ahora nos reímos cuando lo recordamos.”

Pero no todo han sido momentos dulces en la vida del deportista, salir muy pronto de casa “con todo lo que ello conlleva” y la lesión de cadera que sufrió a los 20 años, son dos de los obstáculos más duros que ha tenido que superar en el voleibol. “Se superan y hay veces que no sabes cómo lo haces, supongo que porque hay cosas que hay que hacerlas por coj… Pero, personalmente, siempre he tenido el apoyo incondicional de mi familia y de la gente que he tenido “cerca”, a una llamada de FaceTime, obviamente ellos/as saben quiénes son. En el día a día el problema es no tenerlos al lado”, nos cuenta el receptor onubense.


Juanmi vs Io De Amo.

En nuestro anterior viaje, Miguel Ángel De Amo, colocador de los Red Lynxes, nos contó un episodio en el que metió “en el congelador” a Juanmi durante un partido por protestón.
¿Qué puedes contarnos sobre ello?

J.M.: ‘Io’ lo dice de manera que él queda como el bueno y yo el malo de la película jajaja.
Yo estaba jugando realmente mal, no me salía nada y él me colocó dos pelotas en las que no hice punto, y  de las cuales la última no fue bien colocada. Me preguntó que por qué no hacía punto y le dije que la última se había quedado corta; me miró y me dijo “¿y las demás?”, a lo que yo le contesté encogiéndome de hombros, cosa que interpretó mal y me dijo “¿sí?, mantente caliente ahora…” ¡y no me colocó en un set y medio!
Cabe decir que en la siguiente que me colocó hice el punto, aunque no sé cómo

Nosotros hemos pedido el challenge.


Comunidad Vóley
Imágenes: @juanmyvoley4

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