«Cuando menos te lo esperas la vida te sorprende con un giro inesperado, un amor inexplicable, un momento inolvidable, un recuerdo eterno.” E.A.
TAMBIÉN HAY QUIEN LLEGÓ DESDE EL OTRO LADO
Mi historia comenzó mucho antes de escribir la primera noticia, mi historia comenzó siendo una seguidora más.
Durante la pandemia esperaba cada publicación, cada directo, cada encuesta y cada iniciativa que aparecía en las redes sociales. Comunidad Vóley consiguió que, incluso cuando las pistas estaban vacías, el voleibol siguiera sintiéndose cerca.
Jamás imagine que, poco tiempo después, recibiría una llamada para colaborar escribiendo algunos artículos.
Aquella llamada cambio muchas cosas.
Después fueron llegando nuevas experiencias: las redes sociales, las Copas del Rey, la selección española o entrevistas que todavía guardo con un cariño especial, como la de Pablo Bugallo en Soria.
Sin darme cuenta había pasado de admirar el proyecto a formar parte de él. Y justo ahí entendí que Comunidad Vóley nunca había sido solo una página web, sino que era un grupo de personas capaz de conseguir que todo pareciera más fácil.
LA HUELLA DE MIRIAM
Hay personas que cuya presencia no desaparece nunca, simplemente cambia de lugar.
Es imposible hablar de estos diez años sin hacerlo también de Miriam Escuín, de su entusiasmo, su creatividad, de las mil ideas que siempre llevaba en la cabeza, al igual que su capacidad para resolver problemas y su amor por el voleibol y por su equipo: el Pamesa Teruel.
Pilar la recuerda como una mujer imparable. Dani sabe que es imposible escribir sobre esta etapa sin pensar en ella.
Y Alba, su hermana, guarda para siempre un recuerdo muy especial. Nunca imaginó que aquel día, en el que Pilar le preguntó si era Miriam terminaría formando parte de esta historia. Empezó ayudando a su hermana, siendo su becaria, buscando información, acompañándola a los partidos y aprendiendo el deporte desde dentro.
La Copa del Rey de 2025 fue la última que vivieron juntas Pilar, Miriam y Alba. Hoy ese recuerdo vale mucho más que una acreditación. Porque las personas permanecen allí donde fueron felices, y Miriam siempre seguirá formando parte del equipo.
Nerea Giménez
Vuelve a leer:
- 10º Aniversario de Comunidad Vóley (Parte I)
- «Cariño, café y constancia« (Parte II)
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